1. ¿Qué le llamó la
atención del libro?
El elemento que llamó mi
atención es la confusión en el mundo empresarial –altos ejecutivos de
multinacionales- entre lo que es la estrategia y lo que es la eficiencia
operacional. Resaltando el hecho que muchas de las herramientas gerenciales en
boga –para snobs- como son el Benchmarking, la calidad total, CRM, etc., son
solo instrumentos para mejorar la eficiencia operacional y por tanto limitados
en el sentido que van a llegar un punto –de reducción de costos- en donde la
eficiencia operacional no va dar más resultados, un mundo homogenizador en
donde todas las empresas que lleguen el límite de su eficiencia, no podrán
diferenciarse de las demás. Ello es ilustrado poderosamente por la eficiencia
operacional nipona –y que en parte explica la crisis de la madura economía japonesa
desde finales del siglo XX-, que salvo muy contadas empresas – por ejemplo
Sony- centran su “estrategia” a punta de eficiencia operacional. Concluyo este
punto citando la definición de posicionamiento estratégico “realizar
actividades diferentes de aquellas de los rivales, o realizar actividades
similares de manera diferente”, siendo la esencia de una estrategia única
definir lo que no se hará.
2. ¿Por qué le llamó la
atención?
Puesto que la confusión
entre la eficiencia operacional y la estrategia calza perfectamente en el
ejemplo ilustrado en anteriores clases en donde el autor del artículo aconseja
que ante la avalancha de nuevas herramientas gerenciales (las aguas
arremolinadas) del mundo cambiante de hoy día, el gerente estratégico debe
centrar su atención en los principios, en lo que se mantiene a través del
tiempo, que para el caso sería una estrategia correctamente definida, integrada
y que horma entre los diversos procesos de una organización.
3. Que aprendió
A través de una estrategia
definida las empresas de hoy día consiguen una verdadera ventaja comparativa,
en donde la diferenciación es tan genuina, que la imitación de la misma por
parte de otras empresas es prácticamente imposible –y la mayoría de las veces
perjudicial para los imitadores-. La estrategia es el punto de partida para
definir los grupos objetivos de clientes –targets- de nuestro interés, para así
definir e implementar los productos o servicios gestados de las “necesidades”
de estos nichos; evitando caer en la trampa de la “diferenciación” con base en
eficiencia operacional.
4. Como va a poner en práctica lo que aprendió, es
decir, una vez leyó y aprendió algo cual es su plan de acción?
Cada año la empresa en
donde actualmente laboro (Jardines de Paz S.A.) realiza la reunión del equipo
gerencial para determinar los objetivos estratégicos y los planes de acción
(proyectos) que implementan el espíritu de la estrategia de la compañía. La
convención anual (los días 06 y 7 de febrero) determina muchos proyectos que se
hayan apoyados por herramientas gerenciales que aumentan la eficiencia
operacional, que en términos globales la compañía requiere, puesto que en
algunos aspectos la empresa puede reducir costos operacionales. El punto es que
la estrategia de la compañía aunque no está desenfocada “estamos en el negocio
de la tranquilidad y confianza”, si puede ajustarse a una definición mas
concreta y que sea transversal a todas las unidades de negocio de la compañía y
sirva por tanto de sostén de toda la táctica de los planes de acción que se
implementan conforme a nuestros objetivos estratégicos. Si me preguntan el
negocio de nuestra compañía yo diría que estamos en “la innovación de todo tipo
de productos y servicios que giran en torno al rito de muerte”.
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